Anomalías eléctricas
Aunque la calidad del suministro eléctrico en países como España es bastante buena, no son raras las anomalías eléctricas que pueden afectar negativamente a nuestros equipos
Tipos de anomalías eléctricas
En general, las anomalías eléctricas se clasifican en nueve tipos:
- Fallo de tensión: sucede cuando el suministro eléctrico se interrumpe por completo. Causa la pérdida de información almacenada en memoria volátil y a veces daños permanentes en memorias no volátiles.
- Bajada de tensión: sucede cuando la tensión baja durante un período breve de tiempo, incluso de unos pocos milisegundos. Puede causar averías en equipos sensibles como un ordenador.
- Subida de tensión: sucede cuando la tensión sube por encima de un 110% de lo normal durante un período breve de tiempo. Dependiendo de su intensidad puede pasar de causar averías en equipos sensibles como ordenadores a dañar incluso equipos robustos como electrodomésticos.
- Tensión baja: sucede cuando la tensión es baja durante largos períodos de tiempo, que pueden ir desde unos minutos a varios días. Habitualmente causa que ciertos equipos no funcionen correctamente. Por ejemplo, la mayoría de microondas no calientan apenas cuando se alimentan con una tensión baja.
- Tensión alta: sucede cuando la tensión es alta durante largos períodos de tiempo. Este tipo de anomalía puede dañar equipos sensibles aunque se produzca por un tiempo breve y tenderá a dañar por fatiga incluso los equipos más robustos si se prolonga en el tiempo.
- Ruido eléctrico: distorsiona la señal con ruido de alta frecuencia generado por interferencias eléctricas o electromagnéticas. Puede afectar el funcionamiento de equipos sensibles.
- Variaciones de frecuencia: cuando alteran la frecuencia de la onda, que en Europa es de 50Hz. Pueden causar problemas intermitentes, pérdida de datos, ordenadores que no responden o incluso daños en equipos sensibles.
- Conmutaciones transitorias: pequeñas bajadas de tensión causadas por transitorios que habitualmente se producen en el orden de los nanosegundos. Pueden afectar a equipos muy sensibles.
- Distorsiones armónicas: que cambian la forma de onda habitual que debe ser una sinusoide. Suelen estar causadas por cargas no lineales, como las que generan los variadores de control de motores (por ejemplo de un ascensor) o las impresoras y copiadoras láser.